Conozco los valores de ayer.
Percibo algunos valores de hoy.
No conozco los de mañana.
Si solo utilizo los de ayer, no educo, condiciono.
Si solo utilizo los de hoy, no educo, complico.
Si solo utilizo los de mañana, hago expermientos a costa de los niños.
Si utilizo los tres, sufro, pero educo.
Por eso educar es perder siempre, sin perderse. Educa qien es capaz de fundir el ayer, el hoy y el mañana, transformandolos en un presente donde el amor y el libre albeldrio son las bases. Educa qien es capaz de dotar a los seres de elementos de interpretacion de los varios "presentes" qe surgiran repletos de "pasados" en sus "futuros"."
- Artur de Tavola