Volvia en el 160, mirando el rio ese qe nos separa de Uruguay, donde cada vez qe pasamos con el bondi nos saluda el Loco, el Principe, Nati Oreiro, Victor Hugo y demas.... y pensaba. Pensamiento qe duro hasta bajar del tren y caminar las 3 cuadras y pico qe hay hasta casa.
El problema no es olvidarte de una situacion, una voz, una sensacion. El problema es empezar a no acordarte.
Me acuerdo de las cosas qe pasamos juntas, de cuando me ponias los caramelos abajo de la almohada, de cuando matabamos hormiguitas con la pava hirviendo, cuando me hacias matecocido en esas tazas horribles qe tanto me hacen acordar a vos, del gusto de las papafritas a medio cocinar, con muuuucho aceite y poca sal, de tu olorcito, de tu perfume, de lo hundido qe estaba tu colchon, de qe me pongas la tele esa chiqitita blanca y naranja en esos dias aburridos qe no me qedaba otra qe mirar a Roberto Galan, de cuando cocinaban los domingos para toda la familia, de nuestras Navidades, de tu cumple 88 y yo sacando un numerito y regalandote un reloj.
Pero ya no me acuerdo tanto de como era tu voz.
Olvidarse de algo, viene de la mano con borrarlo de tu registro. No me acuerdo, y duele.
Como te extraño, como te necesito!